Si estuviéramos en otro momento del año, pero en éstas fechas navideñas en las que hay tantísima gente depre y tristona, más te vale no verlo, te lo digo muy en serio… Es cierto que a veces, como somos masocas, nos importa un pimiento lo que nos digan ¿verdad? pero en éste caso, particularmente, si eres padre y te sientes un poco chof por la Navidad, porque todo son gastos, porque estás en el paro o cobras una miseria de sueldo (como todos los curritos, vaya) o porque no aguantas a tu suegra y tus cuñados y cuñadas y tienes que “comértelos” con una sonrisa de falsete en Navidad o Noche Vieja… ¡repito, mejor no lo veas!…

¿Porqué crees que estoy avisándote? ¿porque se vean cosas desagradables o chungas o que puedan alterarte MÁS los nervios?… No, no es eso, no hay nada desagradable, ni chungo ni te alterará los nervios, pero si vas a LLORAR querido amigo… y eso te lo aseguro porque yo, aún estoy sorbiendo el moquillo desde que lo he visto y mira que me he pertrechado con los pañuelitos esos del chino (que no terminan de limpiar pero te dejan la napia como una sierra amoladora)…

 

¡Qué me dices! ¿Lo has visto verdad? … te lo noto, siento tus sollozos controlados y tu moqueo incesante… ¡¡Te lo advertí!!… tú mismo…

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