El invento data de 1853, cuando un gran chef (George Crum) se tomó la revancha con un cliente de plomo derretido que cada vez que comía sus papas fritas se hartaba a decir que eran muy gruesas… ¡Tanto le tocó las narices que la siguiente vez le sirvió unas que había cortado tan finas como un folio y las dejó que se frieran más de lo normal… ¡¡El cliente no pudo dejar de comer patatas…!! y qué os voy a contar… yo tampoco, las adoro!patatas chips-unabuenaidea.es (2) patatas chips-unabuenaidea.es (3) patatas chips-unabuenaidea.es (4)

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