¡A que te has quedado a cuadritos pequeños con el título! pues para muestra un botón, os dejo un vídeo que demuestra de forma fehaciente, científica e indiscutible la máxima que proclamo aquí y ahora… ¡Gordos, renos gordos como cerdos, como vacas gordas, como dinosaurios! … Qué barbaridad, pobrecitos… es por culpa de no moverse durante todo un año, es lógico ¿no? 364 días ahí, tirados, rumiando… hinchándose a comer y sin más ejercicio que el que hacen las mandíbulas al masticar. Pues pasa lo que pasa, que se ponen fondones y después ocurre lo que veréis en el vídeo, que la cosa no sale como debería…

Y yo me pregunto a mi mismo ¿NO ES LO MISMO QUE LE PASA AL VIEJETE DE PAPÁ NOEL?… todo el año sentado comiendo galletitas y dulces y con el único objetivo de seguir sentado en el trineo el único día laboral que tiene el hombre, y seguir ahí sentado mientras sus elfos le hacen todo el trabajo duro (hacen los juguetes, los empaquetan, los etiquetan y se los meten en el super-saco-atómico-mágico de la leche ese que lleva en la parte trasera del trineo volador)… Total él sólo se deja escurrir por las chimeneas o se cuela sabe Dios cómo donde no hay chimenea y zas!! deja el regalito bajo el árbol… ¡vaya churro de trabajo! No hay actividad, no hay ritmo, no hay asunto… Así está el tío, como sus renos (ji ji…).

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